La historia de Los Iracundos
 
 
 

Los Iracundos.
Seis Sanduceros Famosos
Así Comenzó la historia...

Hace algunos años atras, en oportunidad de entrevistar al conjunto uruguayo "Los Iracundos" Daniel Escondeur (que tenía a su cargo un espacio radial que domingo a domingo promovía la música del sexteto sanducero) vio la posibilidad de realizar una serie de notas sobre la historia de estos emprendedores músicos que hicieron conocer el nombre de Paysandú a lo largo y ancho del mundo. La primera palabra recogida fue la de Jesús Febrero (Febro) - encargado de los teclados dentro del grupo, que desde sus comienzos mantiene igual formación - , con quién encara en la presente nota el relato desde fines de los años cincuenta cuando se vislumbra el comienzo de la historia .

La historia de Los Iracundos (1ª.parte)

Si me remonto en la noche oscura de mi memoria, narra Febro, en aquella época en la de la música, nace en nosotros, mientras cursábamos secundaria en un colegio religioso de la ciudad de Paysandú. Recuerdo que un profesor, nos inculcó el amor por la música en cuatro de nosotros, (a Leonardo y Eduardo Franco, a Hugo María Burgueño y a mí) y nos enseño los primeros secretos de la misma, de tal manera que nosotros podíamos juzgar aquello tan lindo. Luego, los cuatro que comenzamos en esa época, empezamos a reunirnos para fomentar nuestra pasión por lo que nos acababa de inculcar aquel recordado profesor de Música, Angel Ernesto Benitez (periodista, locutor y profundo conocedor de la música de Paysandú, maestro musical en el liceo del Colegio, actualmente en Montevideo y que es la "voz" de la Cadena ANDEBU), a quién añoro con mucho cariño, dado que fue una persona muy importante en nuestra carrera, quizás el fundamento - viva por haber brindado todo ese conocimiento -.  

Hace años que no se nada de él. Si el toma contacto con ésta nota, realmente me encantaría poder comunicarme nuevamente con Angel Ernesto Benitez. Nuestro primer conjunto más bien fue una aventura de aficionados. Allí apareció otro personaje muy importante en nuestra vida. Fue el doctor de Paysandú ya desaparecido y creador de nuestras posibilidades musicales, y precisamente ésta profesional, que tenía mucho dinero, nos compró nuestros primeros equipos en forma desinteresada y con ellos pudimos realizar nuestra presentación pública inicial. Me acuerdo que teníamos una guitarra eléctrica, que debe haber sido una de las primeras en América del Sur, porqué todavía no se veían instrumentos de ese estilo. Por supuesto que quién la tocaba era Pepito. La segunda era una guitarra acústica reforzada por dos micrófono importados, de muy bajo rendimiento. Era lo único que se podía conseguir. La batería, algo rudimentario, un piano armónico, otra guitarra (tipo folclórica), un contrabajo de madera, tan gordo, como quién lo tocaba, (como las orquestas típicas). En fin, todo esto estaba complementado por una amplificación ínfima.

De esta manera, estábamos en nuestro primer escenario, el de una institución deportiva. Allí nace nuestra primera gran sorpresa. Sentíamos la magia y la fuerza del público y nos dimos cuenta que lo que estábamos haciendo, podía llegar a tener sentido, y quizás a prosperar en el futuro. Aparte de ser ya los seis músicos que todos conocen, se sumó un séptimo "Iracundo", quién tenía mucha técnica a nivel musical, cantaba y tocaba la guitarra. Su nombre, José María Brunini, el iracundo lobizón (séptimo), estuvo un año y medio con nosotros, y por razones de trabajo, dado que él se dedicó a los números se retiró.
Diario de la noche
Revista de fin de semana
Publicaciones realizadas
1981-1986
Montevideo - Uruguay


REGRESA   CONTINUA

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