La historia de Los Iracundos
 
 
 

Los Iracundos.
Seis Sanduceros Famosos
Del tango al susto del avión

Quien habla ahora, ya en los últimos tramos del reportaje a Los Iracundos es Pepito Leoni, el muchacho de poca estatura pero muy importante dentro del sexteto. Recuerdos para la "mejor época" (1968-71). Sus gustos musicales. El tango joven. Los vuelos.

 

La vida de Los Iracundos 8ª. Parte

Algo callado, como una personalidad que lo identifica, cuando lo vemos arriba del escenario, serio pero exigente, pidiendo a gritos más volumen a su sonidista y mientras realiza un punteo, deja asombrado a la multitud, que no se explica cómo Pepito Leoni, la primera guitarra del grupo, puede hacer sonar así el instrumento, como él lo hace.

Con pocas palabras, pero con muchos acordes. Entonces Pepito (Leonardo Franco, su verdadero nombre, hermano de Eduardo, el cantante) nos interna en otra nueva etapa de la vida de Los Iracundos.

"En verdad, como decía Eduardo, nuestra mejor época está estampada en aquellos años desde 1968 a 1971, pues de ahí en adelante nuestra vida artística se encamina con una etapa de mucho trabajo y creación. Y Los Iracundos tenemos una nueva experiencia musical, si bien recuerdas, habíamos tenido una, allí cuando grabamos en inglés aquel tema "Cuando los santos vienen marchando". Pero en esta ocasión, la cosa no se trata de cantar en otro idioma. Mi especialidad dentro del grupo es por demás sólida, todo lo que se refiere a la "instrumentación" de los temas. La música instrumental de Los Iracundos, que es mi pasión, ha ocupado un sitial en el mundo, y no quiero resultar vanidoso con lo que te digo, pero firmemente a nivel de orquestas chicas, tipo conjunto, pienso que somos los únicos que hacemos este estilo instrumental. Hubo un grupo, que hacía un tipo muy similar, del cual por supuesto soy admirador, y que era "The Shadows", ingleses, que en la actualidad ya no actúan. Y en base a que el sonido de Los Iracundos era muy bien cotizado, y nuestras placas discográficas recorrían el mundo, con una venta muy interesante, nace ésta experiencia nueva a nivel instrumental. Por intermedio de un queridísimo amigo de nosotros, Cátulo Castillo, que desde el Japón recibe una solicitud que el grupo uruguayo Los Iracundos grabara en exclusividad para ese país un larga duración instrumental, con tangos, únicamente, pero al estilo nuestro. Es entonces que Castillo, el mediador en esto, junto a Cacho Valdés, nuestro "manager, realizan las gestiones pertinentes con RCA, para la concreción de ese disco. Se eligen los temas y ¡manos a la obra!. Realmente, resultó una gratísima experiencia en nuestra carrera. A quienes entiendan que fue una irreverencia , les digo sinceramente que lo hicimos con muchisimo respeto, por el público y por todos esos grandes que firman tan importantes tangos. El resultado, desde nuestro punto de vista, fue bueno. Al principio, se había convenido que la grabación sólo sería difundida en Japón. Pero también fue solicitada por Francia, y al final también se editó en el Río de Plata y resto de América, con gran éxito. Tango joven - como se llamó el disco- está integrado por "La cumparsita", "El día que me quieras", El último café", "El choclo", "Sentimiento gaucho", "Vida mía", "Canaro en París", "La calesita", "Organito de la tarde", "Adiós pampa mía" y otros. Algo para destacar en éste disco, la participación exclusiva de nuestros instrumentos, que por lo general tenemos cuando actuamos sobre un escenario. En oportunidad de este registro, no contamos con el apoyo orquestal, que muchas de nuestras grabaciones tienen y, precisamente por tener un sonido muy original obtuvo gran repercusión.

Teníamos incluso una gira prevista por el Japón, pero al final no se realizó, por haber acontecido un hecho muy lamentable, que fue la muerte de Cátulo Castillo, el gran gestor de esta experiencia, y que precisamente era el organizar de la gira. Y pese a la aceptación que obtuvimos, no hemos vuelto a incursionar en este terreno musical, pero si continuamos nuestro estilo, de seguir tomando temas tradicionales y adaptarlos a lo nuestro. Una etapa muy bonita, repleta de compromisos y trabajo continuo, ya sea actuando como creando para futuras grabaciones, idas y venidas. Fue lo que nosotros llamamos "la etapa del avión". Te cuento, Soy un gran aficionado al vuelo acrobático, algo que heredé de mi padre, que era piloto civil. Entonces, decidimos tener un avión particular, no de gran tamaño, pero lo adecuado, para realizar nuestras giras por Argentina y Uruguay, evitándonos de ese modo tener que soportar muchas veces viajes casi interminables...Pero hay una anécdota muy particular que vivimos en estos viajes. Cierta vez, cuando nos encontrábamos en pleno vuelo, Cacho Valdés, Rafael Bosco, Juano, Eduardo y yo, que conducía, veníamos hablando de algo que se nos había puesto en la mente en esos días, que no recuerdo ahora, pero si te puedo asegurar de que se trataba de algo muy interesante, al punto que la conversación nos copó a todos, a tal extremos que a las dos horas de vuelo me quiero percatar de nuestra posición de vuelo, tomo el VHF y no recibo ninguna señal, miro hacia abajo, y no conocíamos nada, la realidad era que estabamos completamente perdidos. No sabíamos dónde nos encontrábamos, nos escaseaba el combustible y por mis cálculos tendríamos que estar sobre territorio brasileño. Al no poder ubicarnos, decidí que teníamos que aterrizar en el lugar más próximo, para reabastecernos, ya que el miedo mío era que nadie contestaba la radio y que era sólo lo que nos quedaba para seguir. Allá lejos divisamos un campo, que parecía una pista particular, de algún establecimiento y aterrizamos. Ante el asombro de los lugareños, que terminaron con nuestra incógnita, cuando nos dijeron que habíamos aterrizado en el departamento de Florida. ¡Qué alivio! Y lo más gracioso fue que el tiempo de vuelo, lo realizamos en círculo, sin tener un rumbo establecido, durante esa tan animada conversación, que nos brindó momentos muy especiales para quienes viajábamos en el avión... No nos olvidamos más.


REGRESA   CONTINUA

Fotos del Recuerdo